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lunes, 1 de febrero de 2016

PATATAS A LA IMPORTANCIA CON ALMEJAS

¡¡Hola de nuevo!!. Empezamos un nuevo mes de este recién estrenado 2016 y pienso en que el tiempo vuela. Ya hemos consumido enero y ha sido un visto y no visto.

Como podréis apreciar los que me seguís por Facebook, a pesar de no publicar aquí, intento tener actividad. He puesto a través de Instagram y Facebook ideas para cenas sanas y ligeras, alguna que otra comida y desayuno.

También habéis visto alguna que otra “labor costuril” que me voy atreviendo a hacer y que me ha enganchado. La pena es que una no dispone de todo el tiempo que le gustaría para poder desarrollar los mil y un proyectos que se me ocurren pero, mi intención es, poco a poco, sacar un rato de aquí y otro de allí para llevarlos a cabo. La cosa es no parar!!

Bueno pues hoy me apeteció compartir con vosotr@s un nuevo plato para mi, un tradicional de nuestra gastronomía que nunca había degustado y que me vino a la cabeza buscando qué hacer este fin de semana para comer y no acabar sucumbiendo en las recetas habituales.
Y como en mi mente estaba cocinar fabes con almejas, y mi idea cambió al encontrar las “Patatas a la importancia” pero con almejas, de mi compi bloggera Rocío, de “Chismes y Cacharros” me animé a descubri este plato tan sencillo pero delicioso. Acerté!




INGREDIENTES (para 4 personas)

Almejas
3 o 4 patatas
Cebolla
2 dientes de ajo
1 vaso de vino blanco
2 vasos de agua
Sal
Huevo
Harina
Aceite
1 hoja de laurel

ELABORACIÓN

Lo primero que debemos de hacer es quitar la sal que puedan tener las almejas.

Encargué una bolsa de almejas a la pescadería pero lo único que le quedaban eran de las pequeñas así que, en esta ocasión, el peso estaba cerca del medio kilo. Con 200 g de almejas es suficiente.

Introducimos las almejas en un recipiente y las cubrimos de abundante agua. Las dejamos mínimo media hora.





Mientras podemos ir preparando las patatas ya que, a pesar de ser muy sencillo, lleva su tiempo.

Pelamos y lavamos las patatas y las vamos cortando a la panadera con un grosor de medio centímetro o algo más. Vamos, que sean gruesas pero sin pasarse.

Calentamos una cazuela o sartén con abundante aceite a fuego medio.

Las enharinamos, quitamos el exceso de harina y las vamos pasando por huevo.

Cuando el aceite esté caliente, vamos introduciendo las patatas. Mantendremos un fuego medio que haga que las patatas se doren lentamente.

Al dorarse, las vamos retirando y quitaremos el exceso de aceite con un papel absorbente de cocina. Reservamos.






Sacamos el agua de las almejas y las aclaramos.

En otra cazuela, vertemos un chorro de aceite e incorporamos el ajo. Una vez que éste comience a dorarse, añadimos la cebolla. La pochamos hasta que empiece a estar transparente. 







En este momento, incorporamos las almejas y tapamos para que, con el vapor, empiecen a abrirse.






Una vez abiertas, las sacamos y reservamos.





En la cazuela vertemos el vino blanco, esperamos que hierva un par de minutos para que se evapore el alcohol y añadimos los dos vasos de agua, las patatas, la hoja de laurel y salamos.





Ponemos a fuego medio hasta que las patatas se ablanden.





Una vez que las patatas están listas, incorporamos las almejas, el perejil, corregimos de sal si hiciese falta y apagamos el fuego, dejando reposar unos 5 minutos.





A disfrutar de un buen plato, fácil y lleno de sabor.





Un beso.


Mamen

3 comentarios:

  1. Ya lo creo que tiene que ser un buen plato con un sabor riquisimo con esas almejas, ya las patatas estan buenas solas, asi exquisitas...bsss

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    1. Las almejas le dan un sabor exquisito. Me ha encantado, la verdad!
      Un abrazo!

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  2. Yo las hago iguales, pero sin freir, osea que le quito "la importacia", en mi casa nos encantan. A veces le añado choco o gambas y entonces ya están insuperables.
    La próxima vez las frio que me ha gustado la idea.
    Besos. Lola

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